Toma de posesión del nuevo párroco

El pasado sábado, 5 de septiembre, nuestra parroquia se vistió de gala para recibir al nuevo párroco, D. Jorge Juan Fernández Sangrador. En la Santa Misa de la tarde se celebró la toma de posesión del mismo con la presencia del Sr. Arcipreste de Oviedo, el Padre Roberto, y un grupo de sacerdotes concelebrantes. La lectura del nombramiento, la posesión de la sede, el beso al altar, la recepción de la llave del templo, el toque de las campanas, del baptisterio, la sede penitencias y la entrega de la llave del sagrario fueron algunos de los ritos que muestran la importancia del comienzo del ministerio del pastor de nuestra parroquia.

A la conclusión unas palabras de bienvenida de nuestro Hermano Mayor, en nombre de la comunidad parroquial, y la oración ante la imagen de la Santina sirvieron de conclusión de la celebración. D. Jorge se dirigió a la entrada del templo, después de impartir su primera bendición como párroco, para saludar a todos los presentes.

A continuación reproducimos las palabras de bienvenida pronunciadas por nuestro Hermano Mayor:

Hace poco más de dos meses nos reuníamos en este templo para celebrar las exequias por el eterno descanso de nuestro querido párroco D. José Luis. Encomendábamos al buen Dios lo que fue su vida y ministerio sacerdotal de casi treinta años entre nosotros. Tristes por lo inesperado pero confiados en que la misericordia de Dios le haya premiado con el Reino de los Cielos.

Esta tarde, al contrario, nos volvemos a reunir como comunidad parroquial para celebrar la toma de posesión de nuestro nuevo párroco D. Jorge. El Sr. Arzobispo ha tenido a bien que a partir de este momento sea el pastor que rija los destinos de la Parroquia de San Isidoro el Real, entre alguna que otra responsabilidad diocesana.

Sin duda es un motivo que nos llena a todos de alegría ver como la gran cadena de párrocos suma un eslabón más en su dilatada historia.

Natural de Cangas de Onís. Sacerdote diocesano de Oviedo con profunda formación intelectual, espiritual y humana. Teólogo y eminente profesor de Sagrada Escritura (de esto puedo dar fe personalmente) así como en otras muchas especialidades, han ido llevándolo por diferentes responsabilidades y encomiendas de la Madre Iglesia. Profesor, director de centros de estudios, de publicaciones y de la gran editorial de la Conferencia Episcopal Española. Denotan, sin duda, su amor y entrega por la palabra divina y su proclamación. Vicario General de nuestra Archidiócesis y actualmente Vicario para la Cultura remarcan su amor por el arte y la labor evangelizadora de la Iglesia desde las diferentes expresiones culturales a lo largo de los siglos. Como nos recuerda el doctor angélico, Santo Tomás de Aquino, la belleza es uno de los caminos que conducen a Dios. Y sin duda este templo que nos acoge eleva el alma hacia Él.

Hoy le recibimos como nuevo párroco. A partir de este momento tanto los templos vivos, como el templo material, nos ponemos a disposición para seguir anunciando la fe en medio de nuestra ciudad guiados por usted. Estamos convocados por el único Señor a anunciar el Reino a los hermanos; como han hecho generaciones y generaciones de cristianos que han celebrado y vivido la fe en esta parroquia. Primero en el templo románico de la Plaza del Paraguas y desde hace siglos en esta iglesia tan identificada con el paisaje y paisanaje ovetense.

Todos y cada uno de nosotros estamos llamados por el Señor a poner los talentos al servicio de la comunidad parroquial. A aportar la sabiduría, la experiencia, la disponibilidad,… para crecer cada día en la fe e invitar a todos a descubrir la alegría de ser cristianos. Como bien reza el lema jesuítico, y este templo en sus tiempos lo fue: A mayor gloria de Dios, y como es costumbre añadir: y bien de las almas.

Aquí nos acompañará a vivir los gozos y alegrías, (como son los sacramentos de la iniciación cristiana y matrimonio), las tristezas y la angustias (como son las exequias y despedidas), la necesaria conversión al Señor de la Penitencia y, ante todo y sobre todo, la celebración del domingo, Pascua semanal y día de la Iglesia reunida en nombre de su Señor.

A nuestro titular, San Isidoro, doctor de la Iglesia, eminente sabio y pastor bondadoso de la Iglesia que peregrina en España, le encomendamos. Y a nuestra Madre celestial, la Santísima Virgen María. Venerada en esta feligresía de forma especial en sus advocaciones de Covadonga (cuya fiesta tenemos tan cercana), la Purísima y la Dolorosa en su Soledad. Ella es la madre de los sacerdotes por excelencia. Ella recibe multitud de visitas tanto en el templo como en su salida anual de Semana Santa por las calles de esta leal y noble ciudad de Vetusta, del universo clariniano. Que Ella le proteja, guíe e interceda ante su divino hijo en esta hermosa nueva etapa de su ministerio sacerdotal.

También queremos dar gracias al Señor por el equipo sacerdotal que le acompañará en la encomienda. A D. Jesús, que continúa con nosotros después de un verano intenso y un poco ajetreado. Un infatigable trabajador en la viña del Señor pendiente de todo lo necesario.

Y a D. Álvaro, feligrés e hijo de esta parroquia, que se incorpora este curso de manera permanente. Una gran alegría, que a buen seguro, sus padres disfrutaran desde el cielo, ver aquel pequeño que un día trajeron en brazos a esta iglesia a recibir las aguas del santo bautismo, y ahora celebra cada día el memorial del Señor en este altar.

Bienvenido D. Jorge, ésta, su casa, y estos, sus feligreses se alegran de tenerle entre nosotros. Rezamos por ustedes. Que el Señor les ayude e ilumine en su impagable servicio a la Iglesia. Nos tiene a su entera disposición. Que Dios le bendiga.