Procesiones Semana Santa

Nuestras procesiones tuvieron lugar el 3 y 4 de abril. Ambos días sin riesgo de lluvias. A las seis de la tarde se abrían las puertas de nuestro templo parroquial para ser franqueadas por el muñidor y la Cruz de Guía. Ante la puerta principal de la Santa Iglesia Catedral tuvimos la ceremonia del Epitafio, presidida por D. José Luis González (canónigo prefecto de liturgia). Celebrado el rito en honor del Cristo Yacente y, una vez retornado a la plaza del ayuntamiento, se realizó el acto de despedida de la Madre que dejaba a su Hijo en el sepulcro, con la esperanza puesta en la Resurrección.

Una vez recogidos los pasos en el interior se procedió a la lectura del profeta Isaías y el canto de un Salmo, como preámbulo a las palabras de nuestro Rector. Nos despedimos con la acción de gracias del Hermano Mayor. Como siempre se contó con la asistencia de las escoltas de honor: Guardia Civil y Policía Nacional. Y el acompañamiento musical de la Banda de la Unión Musical del Principado y de la Agrupación Musical Sagrado Corazón de Jesús.

Al día siguiente, con puntualidad meridiana, salió la Procesión de la Soledad, recorriendo las calles del casco antiguo. Como es tradicional escoltada por efectivos del Cuerpo de Bomberos de Oviedo. La parada en la Plaza del Paraguas (lugar que ocupó el antiguo templo parroquial), con especial recuerdo para los cofrades, militares y feligreses fallecidos, fue uno de los momentos más emocionantes e íntimos del cortejo. Otro momento especial fue la oración por los sacerdotes ante la Casa Sacerdotal Diocesana. Allí, su director, recitó una oración a Nuestra Señora de la Soledad y colocó su petición, en nombre de todos los sacerdotes, en un arca especial que permanece, durante todo el año, bajo el manto de la imagen en su camarín. También en esta ocasión se pidió de forma especial por el que fuera sacerdote adscrito a nuestra parroquia, D. Héctor García Montoto, recientemente fallecido.

Al retorno, ya en la Plaza del Ayuntamiento, se procedió a la habitual lectura del Evangelio, el canto del Himno y la ofrenda de las súplicas de todo el año. En el interior concluimos con la tradicional Salve de los costaleros, en esta ocasión muy bien cantada por los costaleros que la ensayaron durante las semanas previas. La procesión fue presidia por D. Juan Luis García, Comandante Capellán Castrense de Asturias. En la presidencia acompañaron al Hermano Mayor representantes de la Policía Local, y el Coronel del Regimiento Príncipe nº3.

Con motivo del centenario de la fundación del Real Oviedo la imagen de Nuestra Señora de los Dolores portó una medalla con el escudo del equipo donada por el Rvdo. Sr. D. Santiago Herás, capellán del Real Oviedo, que nos acompañó en la Procesión del Santo Entierro.

 

AGRADECIMIENTO POR FOTOGRAFIAS: Javier Fernández Santiago